“Noáin peligra con la privatización de AENA y es un ejemplo de aeropuerto que podría ser vendido o cerrado”

Con una huelga sobre la mesa y a pocos días de que AENA salga a Bolsa, los trabajadores se movilizan para transmitir a la ciudadanía los efectos de una privatización “de saldo”
Alonso Muñoz
PAMPLONA Alonso Muñoz es trabajador de AENA en Barajas y miembro del Comité de Empresa, además de un estudioso del proceso de privatización de los aeropuertos. Desde su conocimiento, alerta de los efectos de la privatización aeroportuaria que el PP va a hacer realidad en los próximos días si nada lo impide.

Cuenta atrás para la inminente privatización del 49% de AENA.

-Lo primero que hay que poner en la cabeza de la gente es que el 49% es el tramo inicial por el que se va a partir la privatización. No le cabe a nadie dudas en el sector aeroportuario, entre los hoteleros, compañías aéreas, políticos… A nadie le cabe duda de que se va privatizar el 100%.

A pesar de las críticas al proceso, el PP ha seguido adelante.

-Ningún grupo político parlamentario está de acuerdo en privatizar AENA, absolutamente ninguno. El PP lo privatiza solo. Pero es que además dentro del PP hay disensiones. Hay una parte del Gobierno que quiere privatizarlo como sea, liderado por la ministra de Fomento, y hay otra parte que se opone porque va a ser a precio de saldo. Son esas desavenencias las que en noviembre, en un Consejo de Ministros, frenan la privatización.

Se frenó entonces pero ahora parece irrefrenable. ¿Qué posibilidades reales hay de pararla? Varios sindicatos, entre ellos la CGT, ya han anunciado convocatoria de huelga.

-Estamos en la batalla. Nuestra intención es transmitir a la ciudadanía el escándalo que supone la privatización de la última joya que le quedan a los ciudadanos, el último gran servicio público, el expolio de un servicio público del que depende aproximadamente el 10% del Producto Interior Bruto (PIB) español.

¿Se refiere a implicar a la ciudadanía en esta lucha y provocar que salgan a la calle?

-Nosotros lo que reivindicamos es el valor social que tiene AENA, la red pública de aeropuertos de interés general, que es pública y debe seguir siendo pública.

¿Cuáles son los vicios a su juicio de esta privatización?

-Es una privatización de servilleta, porque esto se ha fraguado en una cena y entre cuatro han diseñado una operación que ha ido de mal en peor. A finales de 2012 cifraban esta operación en una franja de entre 16.000 y 19.000 millones de euros y ahora estamos hablando de entre 4.000 y 6.000 millones de euros. Pero ya venía devaluándose desde antes. El Gobierno de Magdalena Álvarez ya pidió informes del valor de AENA y una consultoría lo cifró en 33.000 millones de euros y otra en 31.000 millones de euros. Desde entonces, cada mes que pasa, al ciudadano le roban 1.000 millones de euros.

Se cuestiona el momento de la privatización, ante una posible tercera recesión, lo que puede condicionar a la baja el precio.

“AENA es una perita en dulce para los inversores; y el mayor trozo, para los tiburones, los grandes fondos de inversión”

“La imagen de que AENA es deficitaria es falsa; este año va a acabar con unos mil millones de beneficio”

-En el concurso que sale para decidir el núcleo duro que se quede con el 21% de las acciones, los accionistas de referencia, querían captar a cinco y han captado solo a tres(Corporación Financiera Alba (grupo March), al que se asignó el 8% de las acciones; FAERCO (Grupo Ferrovial), con el 6,5% de las acciones; y Fondo TCI, con idéntico porcentaje). Se han elegido esas tres ofertas porque no se han presentado más. Son ofertas claramente a la baja.

Los defensores de la privatización aducen que en un momento de crisis va a ingresar varios miles de millones de euros que servirán para paliar la deuda.

-Eso es rotundamente falso. En julio el Gobierno segrega Navegación Aérea de los aeropuertos y le llama Enaire. Y la deuda que tiene AENA, que llegó a ser de unos 13.000 millones de euros y que ahora estará sobre los 11.000, no la tienen los aeropuertos, sino que la tiene Enaire. Al precio que se quiere vender, que puede rondar los 2.500 millones de euros, no da para cubrir esa deuda. Estamos vendiendo la empresa por menos valor de la deuda que tiene.

Los detractores de la privatización alegan que la red de aeropuertos es rentable.

-Es rentable, autosuficiente. Siempre lo ha sido. En sus estatutos consta la posibilidad de recurrir a los Presupuestos Generales del Estado y nunca en toda su historia se ha hecho. AENA, además, ha reportado en impuestos a las arcas del Estado miles y miles de millones de euros.

¿La imagen de que la mayoría de aeropuertos son deficitarios no se ajusta a la realidad?

-Es una imagen rotundamente falsa. Este año AENA va a acabar con un Ebidta de hasta 1.950 millones de euros, que convertidos en beneficios son más de 1.000 millones de euros. La red se autofinancia y se autosostiene. El funcionamiento en red ha permitido la creación de nuevas infraestructuras del año 2001 al 2011, incluido el aeropuerto de Noáin.

Pero sí ha habido excesos de los gestores de AENA.

-Efectivamente. AENA es un modelo de éxito mal gestionado. Por eso queremos un modelo público de AENA, pero mejor gestionado, que sea más profesional y más independiente.

Por sus palabras, AENA va a ser un negocio muy rentable para muchos inversores.

-Es una perita en dulce para los inversores. Por eso se ha restringido el tramo minorista al 9% del 49%, para dejar el mayor trozo del pastel para los tiburones, para los grandes fondos de inversión especulativos. Además del 21% ya adjudicado y de ese 9% para minoristas, el otro 28% que se va a privatizar va a ser para un grupo que va a seleccionar independientemente los bancos que han causado la crisis de todo Occidente: Bank of America, Merrill Lynch y Morgan Stanley. La privatización es una pérdida de soberanía en doble sentido, porque el ciudadano va a dejar de ser soberano de ellas y porque la mitad del tramo se va a destinar a fondos de inversión extranjeros, una mezcla de grandes constructoras y fondos de inversión extranjeros.

¿Cómo va a repercutir sobre el servicio a los ciudadanos?

-En dos cosas: la nueva legislación ya prevé la venta o el cierre de aeropuertos, de aquellos que no sean rentables, simplemente con una pena de multa. Noáin es un caso claro de poder ser vendido a un inversor privado, de poder ser cerrado o de que su deuda la tenga que asumir el ciudadano. Por otro lado van a encarecerse las tasas. Además, podría romperse la red y quedar en manos de varios gestores, con lo que perdería su principal fuerza.