El Grupo Parlamentario Unidos Podemos llama a CGT para discutir sobre la precarización laboral del sector aéreo, antes de la comparecencia del ministro De La Serna en la Comisión de Fomento.

CGT se ha reunido con el “Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea” para discutir sobre la precarización laboral del sector aeroportuario y aéreo, antes de la comparecencia del ministro De La Serna en la Comisión de Fomento hoy 30 de agosto a las 16:30. (Ver Orden del DIA Comisión de Fomento): http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/Actualidad/C…

El responsable de Aena, señor Vargas ha convertido la seguridad de los pasajeros en un negocio. Esto se denomina precariedad, dentro de un sector que está en records de crecimiento. Y esto no es un hecho casual, ni puede ser atribuido a una crisis económica que el sector ha remontado con creces, obteniendo el pasado año cifras récord tanto en beneficios como en número de pasajeros. Sólo puede entenderse desde el punto de vista de una gestión de los aeropuertos de interés general enfocada exclusivamente a maniobras y planes especulativos, que perjudican por igual a los trabajadores y al ciudadano, y que ponen en riesgo un sector que alimenta el 10% del PIB de este país. Todo para la generación a corto plazo de enormes plusvalías para los nuevos inversores, que no son otros que fondos de capital transnacionales, radicados muchos de ellos en paraísos fiscales.

Vamos a citarles unas palabras de un gestor profesional de Aena, que ha estado vinculado muchos años al mundo aeroportuario:

“Lo que se ha estado haciendo en Aena en esta legislatura no tiene nada que ver con la gestión operativa, ha sido, como lo llaman los expertos. un trabajo de ‘poner en valor a la empresa’ que se ha hecho con un gran éxito. Lo único que espero es que los recortes en conocimiento, en calidad de servicio, en conservación, etc., que se han hecho de forma considerable para ahorrar costes y cuadrar EBITDA, no afecten a la calidad y al prestigio de la empresa.”

La política de subcontrataciones con “bajas temerarias” ha llevado a ajustar la prestación de servicios hasta límites alejados de su punto de equilibrio, enflaqueciendo las plantillas que los prestan y abandonando los niveles de formación necesarios para un mundo tan especializado. Esta pérdida del knowhow redunda necesariamente en las condiciones de seguridad y calidad que debieran ser obligatorias para garantizar una normal operatividad. Pero es que incluso muchos subcontratistas han abandonado la prestación del servicio antes de la finalización del plazo al verse imposibilitados a llevarlo a cabo. Esto son palabras de sus propios gestores.

La voracidad de una gestión, enfocada al máximo beneficio a costa de la prestación de un servicio público y de las condiciones laborales de los trabajadores del sector ha conllevado a la revisión de determinados procedimientos operativos para que, a costa de la seguridad operacional, ajustar éstos a la plantilla disponible, con la consiguiente merma en la prestación del servicio. Así tenemos ejemplos que nos escupen a la cara. La restricción en determinados aeropuertos al llamado bombero single, (Huesca, Burgos, Córdoba y próximamente Son Bonet) dicho de otra manera, que una sola persona, en contra de cualquier lógica, deba hacerse cargo del servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, además de asumir el contenido operacional de los señaleros, que se han suprimido en plantilla (control de plataforma).

Se ha eliminado el Servicio Médico Aeroportuario de los aeropuertos con menos de 7 millones de pasajeros. Así tenemos que ver que un periodista, hace pocas fechas (26 de agosto), alertaba de que en el aeropuerto de TFN “En Tenerife @aena pide ayuda a los pasajeros del aeropuerto xq no hay servicio médico y ha habido un infarto. Pais!!!” (@pedroapa48).

Se han cambiado ad hoc los procedimientos para los TMA (técnicos de mantenimiento de energía), que han de ocuparse en diversos aeropuertos, un solo trabajador, de algo como la maniobra en una central eléctrica, además de ocuparse del resto del aeropuerto. Esto está explícitamente prohibido por la legislación en materia de salud laboral. Esta situación es extensible, con mayor motivo, a las contratas y expedientes, pues no hay quien las vigile. Y le recordamos, sr. ministro, que Aena es la dueña de los recintos y debe asumir la coordinación obligatoria en materia de salud laboral.

PAREMOS la privatización de Aena por el interes general. Sensibilizar a los ciudadanos y a los trabajadores, firmar esta petición y animar a otros a que lo hagan.

CGT-Aena Enaire